
ESPEJISMOS FISCALES (III). FATA MORGANA EN EL LIBRO MAYOR
Los marinos del estrecho de Mesina, a pocos kilómetros de donde eran mis ancestros maternos, llamaron Fata Morgana a las ciudades que, en ciertas mañanas de calma, veían suspendidas sobre el horizonte en un efecto fantasmal y surrealista. Varios siglos después, la física se encargó








